Les Fabes de Asturias


Pañaullan
En la finca están plantadas tres hectáreas, empezando el 29 de abril y se finalizó el 28 de mayo, después de resembrar por la primera ola de calor y posteriormente por la piedra caída el 10 de mayo.
La finca dispone de regadío automático, lo que supone una ventaja a la hora de combatir los largos días de sequía y de calor. A día de hoy las plantas están en un estado óptimo, pero se han pasado momentos bastante malos con las temperaturas tan exageradamente altas y el granizo que aparece y destroza en un momento todo el trabajo realizado.
Ahora ya se empieza con el tratamiento de plagas con distintos productos cada vez más caros, pero desgraciadamente no más efectivos.
Les fabes, divino tesoro.

Viendo la luz
Aquí podremos ver los primeros brotes de la plantación para este 2026.

Creciendo
Imagen de las plantas en pleno desarrollo y cómo empiezan a trepar y coger altura.

En floración
Momento en el que ya podemos ver las plantas en floración e incluso observamos alguna vaina.
Más cosas
Cosas a las que prestamos poca atención.

Lo primero que destacaría de la plantación que he visitado esta semana y que ocupa 3 hectáreas es lo mucho que llama la atención a gran cantidad de vehículos que pasan por la carretera cercana que da acceso a Pañaullan, parroquia de Pravia, donde está ubicada la finca. Una vez dentro de la parcela, se ve todo mucho mejor y más bonito, con las plantas en flor y otras ya con vainas. Luego, ya hablando con la persona que atiende la plantación, empiezo a ser consciente del enorme trabajo que lleva el mantener en buenas condiciones las plantas que posteriormente nos darán les preciades fabes de Asturias. Les cuento, la siembra de esta parcela empezó el 29 de abril; como todas las temporadas, arrancó con mucha planificación, trabajo e ilusión. No ayudó mucho precisamente el granizo caído el 10 de mayo; después, a finales del mismo mes, la primera ola de calor quemó tanto planta como trabajo, así que no quedó más remedio que replantar lo echado a perder, y con la ayuda del trabajo y dinero invertido en la instalación de cientos de metros de tubería para el regadío, se puso todo en marcha nuevamente. Con todo ello, la plantación tiene dos fases con casi un mes entre una y otra, cuestión que se nota bien una vez paseas por entre las plantas.
En esta finca pude comprobar cómo el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida Faba Asturiana realiza su labor de control sobre las explotaciones acogidas a su certificación.
Otro tema muy interesante es el hecho de hablar distendidamente con quien cuida o, más bien, mima les futures fabes ya que se puede apreciar claramente, al menos en este caso, que a nuestros agricultores, con todo lo arduo y muchas veces ingrato que es su trabajo, les gusta. Son capaces de pasar horas y horas limpiando, arrimando tierra, comprobando una y otra vez que no tienen problemas las plantas y, si encuentran alguno, dando tratamientos las veces que sea necesario. Es sorprendente porque se puede hacer todo el trabajo necesario y recoger los beneficios de la cosecha y listo, pero, como les digo, es que además les gusta lo que hacen; viven muy en primera persona todos los avatares de las plantas, desde su nacimiento hasta su cosecha.
También hay tiempo en las charlas para hablar de lo que hace la administración del principado y los distintos estamentos que tiene, como el propio consejo regulador de la I.G.P. o los centros de investigación, como el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo, etc., etc., pero esa parte de las conversaciones no la haré pública, ya que solo servirá para comprobar coincidencias y exponerlas si es oportuno en la mesa redonda anual que nuestra cofradía realiza durante la celebración de nuestro capítulo y dentro de les Xornaes de les fabes de Villaviciosa. Solo les diré que no son en ningún caso agrias críticas a la administración ni tampoco pedir por pedir o exigencias para poder ganar más a costa de consumidores de fabes.
La esperanza de este año

La realidad en estos momentos
